Sabiduría (gracias Joan)

Sólo he tenido la suerte (casi diría la bendición) de compartir dos “constelaciones familiares” con él, en Madrid y Barcelona, durante 4 días. Sin embargo, considero a Joan Garriga uno de mis grandes maestros.

Un pequeño gran regalo que nos ha llegado en forma de entrevista de la 2:

Hay muchas ideas que una vez que las recibes, es como si se abriera dentro de ti una gran verdad. Un descubrimiento de algo, que en el fondo, sabías; pero estaba oculto. Pasas a aceptar esas ideas, esas verdades, como algo propio, y a incorporarlas en el razonamiento interno, en la vivencia del día a día. Me doy cuenta de que tengo unas cuantas de esas verdades recibidas a través de Joan. Y sólo en cuatro días  🙂

Una persona sabia continuamente expresa y refleja algunas de esas verdades. Y uno se embelesa escuchando, contemplando. Admirando. No es muy común encontrar personas sabias. Un gran regalo cuando el camino te pone a alguien así delante.

Con Joan aprendí-descubrí que somos parte del sistema en que vivimos, que hay un orden en la familia, y que ese orden no es el que cada uno quiera. Hay una naturaleza, una estructura universal que está muy por encima de los individuos. Y es esencial rendirse a esa naturaleza, algo tan difícil para el self-made-man occidental, para el individuo triunfador puede-con-todo que pinta nuestra cultura.

Y en el fondo, son verdades tan antiguas como la vida. La humildad de la persona. Con mis padres, con mi familia, con mis capacidades, con mis limitaciones. Reconocer lo que es, aceptar lo que ha ocurrido. Vivir de acuerdo a los dones que tenemos, aceptando los que no tenemos.

Cada euro invertido en un curso (o libro) con una persona como Joan es una maravillosa inversión. Os lo recomiendo. A ver cuándo repito.

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Una Respuesta a Sabiduría (gracias Joan)

  1. Gala dijo:

    Buenísimo, mil gracias por compartir y asumir tú también ese rol de maestro-gurú 🙂 esos euros que gastas benefician también a otras personas, son una cadena.
    Tiene razón este hombre, cuando nos ponemos el rol de víctimas y no asumimos lo que nos toca nos quedamos en esa espiral de sufrimiento de la que no salimos, lo que es interesante es lo que nos hace quedarnos como víctimas y lo que no. Como bien decías un día “lo que nos toca las heridas”…
    Muchos besos Andoni y siempre:
    GRACIAAAAS!

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