Sexo, amor y lo que mueven

Hoy en el Correo M.Eugenia Alonso hace un rápido repaso de varios eventos separados en el tiempo pero con mucha relación: mujeres actuando para cambiar la sociedad utilizando el sexo (con sus parejas) como “arma”.

Hay quien podría decir “chantaje”. Me parecen interesantes las reflexiones sobre estos eventos. La parte de “si no cambias esto no pasas por aquí” no me gusta del todo, hay una parte de manipulación que no me convence. Vaya si fuera al revés…

Pero hay un aspecto más profundo que me interesa. En esa relación entre amor y sexo, que muchas veces la mujer es más capaz de aunar, hay un sentido profundo con el que puedo empatizar: “no puedo conectar contigo si no eres capaz de ser auténtico en lo que haces”. En uno de los patrones ancestrales que existen, el poder de lo femenino denuncia con pasión y hasta con violencia los elementos que no son auténticos, que no son honestos. Es la batalla contra la falsedad que podemos ver en algunas interpretaciones de la diosa Kali, la destructora, por ejemplo.

Y esta violencia pacífica que lo femenino muestra contra la falsedad, contra lo inadecuado, a favor de los valores positivos, es la que hace que lo masculino se interrogue y crezca. En lo superficial nos podríamos quedar en que con tal de volver a tener sexo en casa, un hombre está dispuesto a cualquier cosa… 🙂

Yo prefiero pensar que en esta dualidad de lo femenino y masculino en la que el ser humano ha vivido desde el principio de los tiempos, la capacidad de que una de las dos polaridades haga ver a la otra que hay una manera mejor y más constructiva de vivir, permite que el ser humano evolucione y mejore. En la interrelación entre los extremos nace a menudo la sabiduría.

Y para acabar, como hombre de esta ecuacion, yo diría “amada, tú que me ves, tú que sabes cómo soy, no dejes que me duerma en la autocomplacencia, no dejes que sea menos hombre de lo que pueda ser, no dejes que me autoengañe con el camino fácil pero equivocado”.

En este diálogo entre lo masculino y lo femenino, a veces el otro está fuera. Pero muchas veces, es uno mismo. Nuestro cerebro izquierdo y derecho, nuestra pasión y nuestra compasión, nuestra luz y nuestra sombra.

Esta entrada fue publicada en Personal (Andoni). Guarda el enlace permanente.

3 Respuestas a Sexo, amor y lo que mueven

  1. Rosa-Alma dijo:

    ZORIONAK!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    FELICIDADES DE TODO CORAZÓN.

    MUXUSS

  2. Danae dijo:

    la plasticidad de lo femenino, principio de creación………..

  3. Marilou dijo:

    Sabia reflexión para el que la quiera entender.

Los comentarios están cerrados.