Alegría

Hasta en la sima más profunda del dolor,
hasta cuando la sangre se escapa de tu piel,
hasta cuando los amigos te abandonan
y te enfrentas sol@ al destino más cruel;

Hasta cuando los amados dejan de estar aquí,
hasta cuando la lengua sabe sólo a hiel,
hasta cuando el veneno inunda tu garganta
y la maldad del mundo no deja ver el bien.

Hasta cuando te puede la desesperanza
y el cielo se ve negro, y el sol se ve gris;
el otrora arco iris se torna monocromo
y la luna de verano se aleja de ti…

Hasta en este tránsito del pozo más oscuro,
hasta que estando al fondo te quieres morir,
hasta en ese agujero donde cien mil gusanos
parecen comerte las tripas por dentro,
hasta cuando el corazón es un simple souvenir,
hasta cuando te dañan de siete maneras.

Hasta cuando las razones que tienes para seguir
parecen tan pocas,
las hay.
Y desde el fondo más hondo del alma
en lo más íntimo de la oscuridad,
descubres el brillo infinito de la calma,
y, en un milagro mágico
y fuera del tiempo, ajeno al espacio,
la luz llena todo.

Y el vacío creado por la ausencia
descubre su belleza a la luz de la presencia.
Ese pozo que dañaba tu carne en heridas
está construido de piedras preciosas,
tallados diamantes, esbeltos rubíes,
hermosos zafiros de azules vibrantes
al reflejo verde de las esmeraldas.

Y lo único que pasó
es que la Alegría que tanto te quejabas
de no encontrar fuera…

…apareció dentro,
enterrada en la base
de las raíces más hondas
de tus daños y penas.

Y te dices “Alegría”.
Y descubres que nadie la provoca.
Y descubres que nadie te la presta.
Y descubres que nadie te la roba,
y descubres que nunca te fue ajena.
Cuando ves la belleza oculta
en la prístina sencillez del centro del alma,
la verdad se revela:

Eres Alegría.

Hoy y siempre. Sólo siéntela.
Sólo nótala, fluyendo por tus venas.

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