Igualdad

La igualdad no es celebrar el 8 de marzo. Querer a la mujer no es ponerle un día en el calendario.
Es que tus actos, día tras día, traten por igual a cada persona, en su valor, en sus esfuerzos, en sus reconocimientos.
Es que tus actos, día tras día, promuevan la igualdad, denuncien la injusticia, compartan el trabajo y las palabras.
Es que aprendamos a encontrar, respetar, querer y mostrar aquello de femenino, y de masculino, que hay en cada uno de nosotros. Esa composición única, mezcla peculiar, de mujer y hombre que cada uno elegimos en la vida.
Y respetando y amando todo lo de femenino y masculino que hay en mí, aprendo a respetar y a amar a todas las mujeres y hombres del planeta. Los que son más conscientes, y los que menos.

La igualdad no ocurre sola. Requiere consciencia, y requiere acción. Hoy es el día que nos recuerda esto, para que no se nos olvide el resto del año.

Y dicho esto…
Gracias, Mami.
Gracias, Maestras.
Gracias, Amigas.
Gracias, Compañeras.
Gracias, Mujer.

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