Y se fue en paz

Y en ese último momento… postrado en la cama, rodeado de sus seres queridos, que le miraban con amor, orgullo y reconocimiento, les devolvía la mirada cansada, pero henchida, bella, emocionada.
Cuando llegó la hora, la vida bajó hasta sus pies, le miró a los ojos y le dijo sonriendo:
– Gracias, por conseguir que la inversión que he hecho contigo haya sido tan provechosa.
Y él le contestó:
– Gracias por el regalo de este precioso tesoro. He aprovechado cada momento lo mejor que he sabido.
Y sonriendo ambos, tomó su mano y se fue en paz.

Y los suyos descubrieron lo que significa, a la vez, llorar de amor, de orgullo, de tristeza y de alegría.
Y decidieron honrar su vida viviendo, plena, la suya.

Haz que tu vida merezca la pena. Y la alegría.
Empieza hoy, mejor que mañana.

bird

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