Inspira – boys version

Ya me habréis oído hablar del proyecto Inspira, uno de mis grandes amores de los últimos años (inspirasteam.net). Para los que no lo hayáis visto, está fresquito nuestro sketch promocional:

 

Este año hemos incorporado el trabajo con los niños en paralelo al de las niñas. En algunos casos lo hacen mentoras (ojalá próximos años encontremos suficientes para cubrir todos los grupos), en otros tutores/as del propio centro educativo.

Dialogo mucho con muchas personas de este proyecto. Me resulta curioso lo a menudo que surge la queja cuando se ve el proyecto como “solo para niñas”. Nos faltan algunas lecciones de lo que es la acción positiva y por qué existe. La igualdad no consiste en ser todos iguales, sino en realizar acciones para que nuestra sociedad ofrezca los mismos derechos, responsabilidades y oportunidades a todos, a cada uno a su manera y en su medida. Para eso es importante el “despertar” previo a que la sociedad actual no es igualitaria (la “falsa igualdad” es uno de nuestros peores enemigos). Para eso muy a menudo hay que realizar acciones que no deben verse como discriminantes, sino como reequilibrantes.

Pero desde esa convicción, incorporar el trabajo con los chicos este año es también muy ilusionante para nosotros. Estos días reflexionando sobre ello me he dado cuenta de un motivador que no tenía al principio. En mi experiencia la sociedad nos facilita muchos espacios para compartir solo chicos o solo chicas. Hablando de los chicos, es muy habitual en el deporte, el ocio… siempre asociado a actividad “masculina”. Pero existen muy pocos espacios donde los hombres se junten a reflexionar juntos, a compartir su interior, a expresar sus emociones (es más habitual encontrar estos espacios en los grupos de mujeres). Cuando yo he encontrado estos espacios íntimos con otros hombres de adulto, ha sido un regalazo.

Así que empiezo a sentir el llevar Inspira a los chicos, sin pretenderlo, como un minúsculo regalo que esconde una gran oportunidad para el futuro. Son solo seis sesiones, tan pequeñas… y tan grandes.  🙂

Si en unos años tras este proyecto algunos de “nuestros” chicos se hacen enfermeros siguiendo su vocación a pesar de estereotipos, será un gran éxito: nuestro objetivo central nunca ha sido conseguir más ingenieras/os. Que haya pocas ingenieras es nuestro motivador de partida, no de llegada. Nuestro objetivo es colaborar con granitos de arena para que los jóvenes del futuro sean más libres, para conocer y seguir su propia naturaleza y capacidad, sin dejarse manipular o mediatizar por el entorno y tantas creencias limitantes.

Con todas las necedades colectivas por las que navegamos en nuestra sociedad, es un inmenso placer colaborar con decenas de centros educativos y más de cien mentoras tan implicados en las personas y en el crear mejores futuros.

Y sigue emocionándome encontrar y participar de proyectos que merecen tanto la pena.

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